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La carta que no le dejaron leer a “El Chapo” en su juicio

16-02-2018
El juez se negó a que Joaquín Guzmán Loera leyera el contenido de la carta

Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como El Chapo Guzmán, es uno de los narcotraficantes y líder del Cártel de Sinaloa, quien fue uno de los criminales más buscados de todo el mundo luego de sus fugas de prisiones de alta seguridad.

 

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En 2016 fue detenido y en enero de 2017 fue extraditado a los Estados Unidos, donde se enfrenta a la justicia por los distintos delitos que ha cometido. 

 

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Ayer durante uno de los juicios del Chapo Guzmán, el juez no le permitió a Joaquín leer una carta que este había escrito para hacerlo saber de las torturas por las que esta pasando.

 

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 En la carta, El Chapo pide un juicio justo, también habla de su estado de salud y los problemas que le ha causado el aislamiento extremo al que ha sido sometido, ademas de los problemas económicos para pagar sus abogados.
 

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 Esta es la carta que el Chapo no puedo leer en su juicio…

Señor juez, yo, Joaquín Guzmán Loera, quiero exponerle los problemas que tengo con respecto a mi proceso:

Debido a las reglas que usted autorizó, se me hace imposible montar mi defensa en este caso que usted mismo ha dicho es muy complejo.


Debido a las reglas que usted autorizó, no he tenido contacto con mi esposa durante 13 meses… Ni en persona, ni por teléfono, ni por carta.


Nunca me han explicado por qué no me permiten ese acercamiento. Hace seis meses le escribí una carta, y hasta ahora no sé si ella la recibió. Por esa imposibilidad de contacto, ella no me ha podido ayudar a conseguir los recursos para pagar a mis abogados.


(Usted) Me autorizó visitas personales con mi hermana. Pero después de una visita de una hora, que fue monitoreada, el gobierno de los Estados Unidos le revocó la visa. Entonces ella ya no puede entrar a este país.


Me autorizó llamadas telefónicas con mi hermana y madre, pero ellas no tienen la capacidad de pagar a los abogados. Porque las reglas me prohíben darle instrucciones sobre cómo conseguir fondos para mis abogados, ellas no pueden dar una solución.


He recibido algunas visitas de mis hijas, quienes tienen seis años, pero es obvio que ellas no pueden solucionar el problema. Ni siquiera, a través de ellas, puedo enviar saludos a mi familia. Cuando les pedí que saludaran a su mamá, los agentes que monitorearon la visita la pararon para regañarme por pasar mensajes.


Sólo me puede visitar mi actual equipo legal, pero las reglas no le permiten pasar mensajes a mi familia con instrucciones de cómo obtener los honorarios.


Las condiciones que usted autorizó me han dañado mucho porque no puedo armar mi defensa con los abogados que yo seleccioné.


Con suerte y mucho esfuerzo, mi familia pudo hacer el primer pago al licenciado Balarezo, pero por las reglas no he podido conseguir lo demás. Las personas que me ayudaron a hacer ese primer pago ya no pueden ayudarme más.


En este momento el licenciado Balarezo está haciendo lo mejor que puede con lo que tiene. Pero mi acuerdo con él contemplaba más recursos para poder defenderme. No sólo sus honorarios, sino también para los gastos necesarios. Porque no tengo acceso a los recursos necesarios, mi proceso está afectado porque no puedo formar al equipo completo de abogados que yo escogí. Hasta el día de hoy, mi defensa no está completa por falta de los recursos.


Unos artículos que se publicaron en la prensa la semana pasada han dicho que mi familia no quiere pagar los honorarios, en parte, porque no saben de mí, ni qué es lo que yo quiero realizar. Deseo dejar eso en claro, quiero que todos sepan que quiero ir a juicio. No tengo intención de colaborar ni declararme culpable. También quiero que hagan lo posible para pagar los honorarios de mis abogados. El problema es que sin instrucciones mías no pueden hacerlo.


Señor juez, le pido por favor que modifique las reglas para permitir hablar con mi esposa cara a cara para solucionar esta situación. Si no, mi juicio será una farsa. También quiero exponerle que las reglas que usted autorizó me están afectando físicamente, mentalmente y emocionalmente.


• Sufro de dolores de cabeza todos los días.

• Vomito casi todos los días.

• No me han arreglado dos muelas y me duelen mucho.

• No me he tomado el sol ni aire fresco durante 13 meses.

• El aire que respiro viene a través de un ducto en la celda y es muy seco, me duele la garganta y las fosas nasales.

• La luz en mi celda está encendida todas las horas del día y se me hace difícil dormir.

• Si no está muy frío, hace demasiado calor. No me permiten comprar las mismas cosas que pueden consumir los otros presos.


Por las condiciones y como me han afectado, no me puedo enfocar para estudiar la evidencia en mi caso. No me puedo concentrar para ayudar a mi defensa. Es claro que las condiciones me han dañado bastante. Es una tortura de 24 horas cada día. Señor juez, le pido que por favor autoricen algún medicamento para relajarme y enfocarme para ayudar a mi defensa.


Por último, las decisiones que usted ha tomado sobre las mociones son basadas en evidencia que no tengo la oportunidad de refutar y eso no es justo. No voy a recibir pruebas importantes hasta muy cerca del juicio y no voy a poder defenderme. Yo pensé que la justicia estadunidense, por lo menos, me iba a dar la oportunidad de defenderme. Pero ahora veo que no es verdad. Lo único que pido es un juicio justo.


S. Joaquín Guzmán Loera


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