Yordi en EXA
ANGÉLICA MARÍA Y ENRIQUE GUZMÁN "La despedida" | Yordi Rosado en EXA FM
Los íconos de la juventud, Angélica María y Enrique Guzmán, visitan EXA FM para detallar su gira de despedida y recordar su romance de hace 60 años junto a Yordi Rosado.Los legendarios artistas Angélica María y Enrique Guzmán engalanaron la cabina de EXA FM para conversar con Yordi Rosado sobre su próxima gira titulada "La Despedida". Este evento, que celebra el Día de las Madres, marca un momento histórico al reunir nuevamente a "La Novia de México" y al "Ídolo de la Juventud" en los escenarios más importantes del país, comenzando con una presentación imperdible en el Auditorio Nacional el próximo 10 de mayo a las 5:00 p.m..
Celebrando a las madres con "La Despedida"
La gira no solo se limitará a la capital; los cantantes confirmaron fechas en Mérida (15 de mayo), Puebla (23 de mayo) y Monterrey (31 de mayo). Aunque ambos aclararon que continuarán con sus proyectos individuales, esta serie de conciertos representa probablemente la última vez que compartan un escenario de esta magnitud.
"Es la última vez que hacemos esto juntos. Ddentro de 10 años vamos a tener 90, ¿tú crees que vamos a ir a cantar? Yo creo que ya no", comentó la cantante. Enrique, por su parte, adelantó que ha preparado una sorpresa especial para su compañera que ni ella misma conoce todavía.
Un romance de 60 años y el famoso anillo
Durante la charla, recordaron con nostalgia y humor su noviazgo de juventud ocurrido a finales de los años 60. Enrique confesó que en aquel entonces estaba profundamente enamorado, aunque la relación terminó porque eran muy jóvenes y él tenía "inquietudes orgánicas" que no eran correspondidas al mismo nivel.
Ambos artistas reflexionaron sobre los cambios en la industria, criticando el uso de tecnología para fabricar cantantes. Enrique Guzmán fue contundente al señalar la falta de autenticidad en las nuevas generaciones. Mientras que Angélica María concluyó agradeciendo que, tras décadas de trayectoria, el público aún se ponga de pie para ovacionarlos antes siquiera de que abran la boca, un respeto que se han ganado con disciplina y constancia